En el origen de tu malestar emocional está un hecho o una situación, pero lo que lo causa es cómo interpretas esa situación, las emociones que despierta en ti y la forma en que respondes a ellas.
Prácticamente cada día te enfrentas a situaciones que te provocan cierto sufrimiento o preocupación porque afectan a aspectos de tu vida que son importantes para ti. Puede ser una discusión con alguien, una ruptura, problemas económicos, dificultades en el trabajo, una enfermedad, la pérdida de un ser querido o un cambio inesperado, entre otros.
Aun así, alguien puede vivir exactamente la misma situación que tú y reaccionar de forma completamente distinta. La diferencia no está tanto en lo que os ocurre, sino en el significado que cada una de vosotras le dais.
Vivir sin malestar emocional no significa no sentir emociones, al contrario, es sentirlas, identificarlas, aceptarlas y gestionarlas. Comprender este proceso es el primer paso para recuperar tu bienestar.