¿Recuerdas a la niña que fuiste?
Aunque la mayoría de los padres deseamos hacer lo mejor para nuestros hijos, también les podemos fallar porque al fin y al cabo, somos seres humanos con nuestras propias experiencias y con nuestras propias heridas emocionales. Nuestros errores, al igual que nuestros aciertos, marcan la vida de nuestros hijos influyendo en su desarrollo.
Es posible que en algún momento de tu infancia te hayas podido sentir
Cuando esos sentimientos nacen de la interacción continuada con las figuras de referencia de tu niñez, ya sean padres, cuidadores, abuelos, docentes, etc. el impacto que pueden tener sobre ti es enorme, juegan un rol determinante en tu desarrollo. A través de la relación que tienes con esas figuras, conoces y creas tu concepto del mundo y de ti misma.
¿por dónde empezar?