¿Cuántas veces al día te enfrentas a situaciones que te generan malestar?
A menudo parecen situaciones sin importancia, pero si te perturban es porque afectan a aspectos de tu vida que son importantes para ti.
Hay conversaciones, comentarios, actitudes y comportamientos de otras personas que sientes como un ataque personal. Son momentos en los que las relaciones con los demás no son como necesitas o deseas.
El malestar no depende únicamente de la situación, sino del proceso psicológico que ocurre entre lo que vives y cómo respondes a ello.
Ante la misma situación dos personas pueden reaccionar de forma completamente distinta. La diferencia no está tanto en lo que ocurre, sino en el significado que se le da.
En el origen de tu malestar emocional está un hecho o una situación, pero lo que lo causa es cómo interpretas esa situación, las emociones que despierta en ti y la forma en que respondes a ellas.
Vivir sin malestar emocional no significa no sentir emociones, al contrario, es sentirlas, identificarlas, aceptarlas y gestionarlas. Comprender este proceso es el primer paso para recuperar tu bienestar.