En el origen de tu malestar emocional está un hecho o una situación, pero lo que lo causa es cómo interpretas esa situación, las emociones que despierta en ti y la forma en que respondes a ellas.
Prácticamente cada día te enfrentas a situaciones que te incomodan porque afectan a aspectos de tu vida que son importantes para ti.
Son momentos en los que las relaciones con los demás o contigo misma no son como deseas.
El malestar no depende únicamente de la situación, sino del proceso psicológico que ocurre entre lo que vives y cómo respondes a ello.
Ante la misma situación dos personas pueden reaccionar de forma completamente distinta. La diferencia no está tanto en lo que ocurre, sino en el significado que se le da.
Vivir sin malestar emocional no significa no sentir emociones, al contrario, es sentirlas, identificarlas, aceptarlas y gestionarlas. Comprender este proceso es el primer paso para recuperar tu bienestar.